Se trata de una fase más consciente, que introduce asociaciones entre el movimiento pancromático del sonido y grafismos que constituyen una codificación relativa. Lo mismo pasa con los golpes rítmicos, los matices agógicos y los matices dinámicos.
Se tendrá más exigencia respecto a la afinación y a la belleza de las voces, la pronunciación de las palabras en las canciones y la precisión rítmica audio-motriz.
Se desarrollará más la memoria sensorial, motriz y afectiva. Se reforzará el sentido tonal.