En este estado es conveniente vivir cada vez más conscientemente la ordenación de los elementos musicales fundamentales. Las simultaneidades serán vividas primero colectivamente y después en forma individual. El pasaje de lo concreto a lo abstracto debe realizarse de una forma homogénea.
Se favorecerá la adquisición de automatismos para los nombres de las notas y para la calidad de la voz y de la pronunciación.
Poco a poco, se trabajará en la denominación de los principales fenómenos.
Por medio de improvisaciones rítmicas y melódicas vivas y cada vez más estructuradas, se desarrollarán las facultades creativas y expresivas de los alumnos.